En un artículo anterior ya analizamos cuál es la elección correcta de neumáticos para las carreras de resistencia en simuladores. En esta parte queremos profundizar en la gestión de los neumáticos y cómo sacarles el máximo rendimiento para alcanzar el ritmo de carrera definitivo.
Los factores cruciales para que un neumático maximice su rendimiento son la temperatura y la degradación del neumático. La simulación que hemos elegido en este ejemplo es Le Mans Ultimate, pero ten en cuenta que estos dos factores también se aplican a todas las demás simulaciones.
Al llevar un nuevo juego de neumáticos a la pista, lo primero que hay que tener en cuenta es aumentar la temperatura. Es importante hacerlo a un ritmo constante, ya que no conviene derrapar ni bloquear las ruedas al frenar si se conduce un coche sin ABS. Si lo hicieras, se producirían puntos planos en el juego de neumáticos nuevos, lo que provocaría vibraciones en el chasis y dificultaría la conducción del coche, lo que te obligaría inevitablemente a volver a entrar en boxes para cambiar los neumáticos.
En cambio, un método eficaz para calentar los neumáticos correctamente es aplicar un poco más de bloqueo de la dirección en las curvas para sobrecargar el eje delantero del coche, lo que hace que los neumáticos se deslicen ligeramente y, por lo tanto, aumenta la temperatura de la superficie de los neumáticos. Otra opción válida es arrastrar los frenos en las rectas, ya que la fricción de los frenos calienta el disco de freno y, por lo tanto, también transmite algo de temperatura al neumático. Otro método, y probablemente el más popular, es girar bruscamente de izquierda a derecha, sometiendo al neumático a cierta carga y aumentando así su temperatura.
Después de un rato, notarás que el agarre aumenta, lo que finalmente te proporcionará el máximo potencial para conseguir tiempos de vuelta rápidos. Sin embargo, recuerda no excederte y ten en cuenta que, dependiendo del compuesto de los neumáticos, puede que estos tarden un poco más en calentarse.
Durante una carrera larga, es importante gestionar los neumáticos de la forma más eficaz posible para aumentar su vida útil y minimizar el tiempo de parada en boxes. Naturalmente, cuanto más tiempo conduzcas, mayor será el desgaste de los neumáticos, lo que te hará reducir la velocidad, pero puedes influir en gran medida en la tasa de desgaste con algunos ajustes en tu estilo de conducción.
Un principio que también se aplica aquí es evitar cualquier bloqueo de los frenos o grandes derrapes y giros. Esto afectará en gran medida a la vida útil de los neumáticos y podría obligarte a entrar antes en boxes. Especialmente en una carrera de resistencia, nunca debes intentar superar el límite de adherencia de los neumáticos. Es posible que haya algunas luchas reñidas dentro de la carrera y es comprensible que no quieras perder la batalla frente a tu oponente. En estas situaciones, está bien llegar al límite de lo que el neumático puede ofrecer, pero debes ser capaz de compensar la vida útil perdida del neumático en una fase posterior de tu turno. Para preservar la vida útil de los neumáticos, intenta realizar movimientos de dirección más suaves, minimizar los derrapes y no superar nunca el rango de temperatura del neumático. Esto te llevará muy lejos y te dará una gran ventaja durante las carreras de resistencia.
PRODUCTOS EN EL ARTÍCULO