Si estás pensando en instalar un freno de mano independiente en tu vehículo, probablemente te preguntes si realmente lo vas a usar y si realmente importa.
Para muchos pilotos de simulación, la respuesta depende totalmente del coche que conduzcan. El freno de mano es un mando específico que cobra especial relevancia en el rally y el drifting, donde se utiliza para ayudar a girar el coche o influir en su equilibrio. Aun así, no existe una única forma «correcta» de utilizarlo.
En los rallies, el freno de mano se utiliza sobre todo en cruces muy cerrados y curvas cerradas en forma de horquilla, donde el frenado y la dirección por sí solos no bastan para girar el coche rápidamente. Al accionarlo brevemente, se bloquean las ruedas traseras, lo que ayuda al coche a girar hacia la salida antes de que el piloto vuelva a pisar el acelerador.
Eso no significa que en cada curva cerrada haya que accionar el freno de mano. Los pilotos de rally experimentados también recurren a la transferencia de peso, al frenado en curva y al «Scandinavian flick» para conseguir el mismo resultado. La técnica que elijan dependerá de la curva, la superficie, el coche y su propio estilo de conducción.
La transmisión también es importante. En muchos coches con cambio manual, los conductores pisan el embrague al tiempo que accionan el freno de mano para desconectar el motor de las ruedas motrices. Si no se hace así, el bloqueo de las ruedas traseras puede sobrecargar la transmisión o incluso hacer que el motor se cale. Los coches de rally modernos simplifican este proceso con sistemas que desacoplan temporalmente parte de la transmisión cuando se acciona el freno de mano, lo que permite al conductor centrarse en la dirección y en el posicionamiento del coche.
Desde hace tiempo existe un debate en la comunidad del drifting sobre qué es lo que define un drift. Algunos pilotos consideran que el freno de mano es una de las varias formas válidas de iniciar un derrape, junto con técnicas como los «kicks» de embrague o las entradas de finta. Otros creen que los mejores drifts se basan principalmente en la transferencia de peso y el control del acelerador, y que el freno de mano solo debe utilizarse cuando sea necesario.
La evaluación de la competición refleja esto. A los pilotos no se les premia ni se les penaliza simplemente por utilizar el freno de mano. En cambio, los jueces puntúan el resultado teniendo en cuenta factores como el ángulo, la trayectoria, la decisión y la fluidez. Una intervención oportuna con el freno de mano puede ayudar a alcanzar esos objetivos. Sin embargo, recurrir a él en exceso puede reducir la velocidad y el impulso, lo que hace que la maniobra parezca menos decidida.
Para muchos pilotos de drift con experiencia, el freno de mano se convierte en una herramienta de precisión para iniciar un drift, ajustar la trayectoria o realizar pequeñas correcciones, en lugar de algo que mantengan accionado durante toda la curva.
Un freno de mano analógico específico te ofrece un nivel de precisión difícil de alcanzar con un botón en el volante. En lugar de una simple acción de activación o desactivación, puedes variar la rapidez y la profundidad con la que tiras de la palanca, lo que facilita desarrollar una técnica consistente en diferentes coches y disciplinas. Tanto si realizas una pequeña corrección durante un derrape como si giras el coche en una curva cerrada de rally, ese control adicional puede hacer que tus movimientos resulten más naturales y repetibles. El Fanatec Handbrake V2 está diseñado teniendo esto en cuenta, y ofrece una construcción robusta, ajustes personalizables y un sensor de célula de carga de precisión.
PRODUCTOS EN EL ARTÍCULO